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Capítulo 1. Introducción
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Capítulo 1. Introducción

Este apéndice al Manual SAFER sobre cómo usar los aparatos móviles y aplicaciones sociales en un desastre tratará acerca de cómo el personal puede usarlos para ayudar a la estación a continuar operando y cómo los mismos aparatos y aplicaciones pueden usarse para que los radioyentes participen en “crowdsource” [1] de información como parte de la cobertura de noticias.

Comenzamos con un breve repaso de la teoría actual de la respuesta a desastres ya que tiene relevancia directa tanto en la continuidad de servicios como en la manera en que las estaciones reunirán y reportarán noticias en un desastre.

1.1. Conducta emergente en desastres

Los dos centros principales en la investigación de desastres, la Universidad de Colorado y la de Delaware, han encontrado que mientras algunas personas podrían dejarse llevar por el pánico, el público en general no lo hace. [2] En cambio, ocurre un tipo específico de conducta colaborativa que conduce a una respuesta eficaz.

Se conoce como “conducta emergente,” [3] originalmente observada en insectos sociales – hormigas, abejas y termitas. Cuando un gran número de hormigas – o de humanos – actúan a la misma vez, las acciones sencillas no coordinadas del individuo pueden resultar colectivamente en interacciones complejas y en una respuesta eficaz.

Los investigadores han demostrado que este ha sido el caso en muchos desastres mayores:

“Se han realizado estudios de los desalojos en momentos de crisis durante los últimos 50 años. Estos han demostrado consistentemente que en tiempos de crisis grandes, mucha de la conducta organizada es más bien emergente que tradicional. Además, es de una naturaleza muy descentralizada, con la dominación de la toma pluralista de decisiones, y la aparición de intentos imaginativos e innovadores de enfrentar las contingencias que se presentan típicamente en los desastres mayores.” [4]

Asimismo, el Dr. Erik Auf der Heide escribió:

“... Los desastres son distintos a las emergencias cotidianas rutinarias. La diferencia es más que en magnitud. Los desastres generalmente no pueden ser manejados adecuadamente simplemente movilizando a más personal y material. Los desastres podrían cruzar fronteras jurisdiccionales, crear la necesidad de emprender tareas desconocidas, cambiar la estructura de organizaciones respondedoras, resultar en la creación de una nueva organización, provocar la movilización de participantes que no responden normalmente a incidentes locales de emergencia, y discapacitar el equipo e instalaciones rutinarias de respuesta a emergencias. En consecuencia a estos cambios, los procesos normales para coordinar la respuesta comunitaria de emergencia podrían no estar bien adaptados a la situación.” [5]

Por lo tanto, la conducta emergente es crítica para una respuesta eficaz a algún desastre, y ocurrirá de cualquier manera. Sin embargo, lo que es diferente hoy en día es que la combinación de aparatos móviles y aplicaciones de redes de comunicación social no sólo permite la conducta emergente, ¡sino que la fomenta! [6]

Los usuarios de las redes sociales tienden a formar “amistades virtuales” con otros que comparten intereses y valores parecidos, quizás porque los aparatos de comunicación social fomentan que se comparta información en tiempo real a lo largo del día de tal manera que rompe las distinciones entre el trabajo y la vida personal y da una mejor indicación de intereses y valores compartidos que a su vez conllevan a vínculos más profundos.

Además, la habilidad de las redes sociales de compartir información en tiempo real basada en el sitio por medio de aparatos móviles los hace invaluables en desastres. Pueden dar con precisión información híper-local [7] que tanto el público como los primeros respondedores necesitan. [8] Por ejemplo, las identidades de las víctimas de las balaceras en Virginia Tech fueron identificadas primero – y de mayor importancia, correctamente – a través de Facebook y mensajes de texto, mucho antes de que fueran anunciadas por las autoridades. [9]

Algunas agencias gubernamentales y medios de comunicación podrían criticar la pérdida del mando y control jerarquizados como resultado del uso de las redes sociales. Sin embargo, la controversia ha sido decidida efectivamente por la tecnología: la gente usará las redes sociales en un desastre, quieran o no los oficiales. Si así fuera, ¿no sería mejor buscar la manera en que las redes sociales y el público en general podrían contribuir a entender y manejar la crisis?



[1] "Crowdsourcing" is the concept of taking a function, in this case, news gathering, that is normally performed by trained professionals and instead (or in addition) involving the general public in the function.

[3] Emergence. Wikipedia

[6] Stephenson, W. David and Eric Bonabeau. Expecting the Unexpected: The Need for a Networked Terrorism and Disaster Response Strategy. Homeland Security Affairs III, no. 1 (February 2007)

[7] Iskold, Alex. The Rise Of Hyperlocal Information. ReadWriteWeb, Nov. 21, 2007.

[8] Leysia Palen, Kenneth M. Anderson, Gloria Mark, James Martin, Douglas Sicker, Martha Palmer, Dirk Grunwald. A Vision for Technology-Mediated Support for Public Participation & Assistance in Mass Emergencies & Disasters. Proceedings of the 2010 ACM-BCS Visions of Computer Science Conference.

[9] Leysia Palen, Sarah Vieweg, Sophia B. Liu, Amanda Lee Hughes. Crisis in a Networked World Features of Computer-Mediated Communication in the April 16, 2007, Virginia Tech Event. Social Science Computer Review.


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